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Aprendiendo Ingles con su Au Pair

Como perder el miedo a hablar en inglés

El pasado otoño 2020 acogimos a Rebecca, Au Pair de Zimbabue de 23 años. Tenemos 3 niños de 7, 5 y 1 año, queríamos darles una experiencia en inglés, pero con la tranquilidad de estar en casa. Además, la incertidumbre de si el curso escolar empezaría con normalidad también nos animó a tener un plan B.

Rebecca se integró en casa desde el primer día, como los niños estaban en el colegio y en la guardería, contaba con tiempo para ella durante el día y dedicaba las tardes a ayudar en casa y jugar con los niños en inglés.

En todo momento intentamos que la experiencia del inglés con la Au Pair fuese positiva, que no la identificasen como una profe de inglés si no como alguien que con quien comparten su día a día en familia. En 3 meses vimos una evolución en la comunicación de los dos mayores en inglés, de la vergüenza a expresarse del principio pasaron a entenderse sin problema, aunque su vocabulario fuera limitado. Es ahora, unos meses después cuando desde el colegio nos felicitan por lo bien que entienden y pronuncian los niños en inglés.

Tras mi experiencia, recomiendo totalmente acoger a una Au Pair, no sólo por la inmersión en el idioma, si no por el vínculo emocional que supone para los niños, la convivencia con alguien de otro país, con otras costumbres, ha sido un crecimiento personal para ellos. Además, los planes que hicimos con Rebecca quedan en sus mejores recuerdos.

Mi consejo, y no es porque esto sea para el blog Kidowe, es que siempre se haga a través de una agencia. Nosotros ya hemos tenido dos Au pairs con Kidowe y es una garantía de tranquilidad antes y durante la estancia. Independientemente de la personalidad de la Au Pair, puede ser más o menos tímida, ordenada, apañada… pero Kidowe hace una selección de perfiles con profesionalidad.

Espero que tengáis una buena experiencia. ¡Nosotros este año repetimos!

Saludos,

Marta – Málaga – octubre 2020